bastardeces
Contrario a lo que esperaba de la vida, con casi un cuarto de siglo de vida, la fama como guitarrista nunca apareció, tampoco soy vocalista de un grupo de Death metal escandinavo, aún no logro componer una canción que logre satisfacer mis expectativas, mis escritos tampoco resultan tan cautivadores como me gustaría, nunca logré dibujar bien. Sin embargo, quejas tengo pocas y aquí han de encontrar la mayoría de ellas, disfrazadas de sarcasmo o anécdotas graciosas