Ana Pérez

Desde que hace algunos años, a causa de una enfermedad congénita de mis ojos, perdiera totalmente la vista, he venido buscando recursos y actividades que me permitieran sustituir o rediseñar aquellas otras que podía realizar cuando veía.

Una de estas actividades era la pintura,(figurativa), que me encantaba y practicaba habitualmente, pero que tuve que sustituir por otras facetas más accesibles de la plástica.

Encontré entonces la cerámica, disciplina que iluminó con un rayito de esperanza los oscuros días de aquella primera época de mi ceguera.

Han pasado 16 años, y en mi día a día, me he ido acostumbrando, en la medida de mis posibilidades, adaptándome a esta circunstancia, pero no sin revisar y reorganizar casi todas las áreas de mi vida. Aunque tengo que reconocer que en la actualidad me desenvuelvo bastante bien a tientas, en las actividades cotidianas, pero no pasa un solo día que no entre en contacto con el barro. ¡Aquí y ahora, me declaro una apasionada incondicional de esta dúctil materia, ya que ella me permite dar rienda suelta a la imaginación, fantasear y dar forma y cuerpo, a ideas y sueños…

En los últimos años, también he descubierto una faceta o “talento” que desconocía de mí: la escritura, otra actividad que me aporta mucha “luz” y satisfacción, y que ahora puedo desarrollar y compartir en este mi recienestrenado blog…

Espero de corazón que con mis inspiraciones y mi particular forma de percibir y entender el mundo, también pueda aportar a todos vosotros mi destellito de luz…

¡Mi agradecimiento infinito a todos!

Ana Pérez Sánchez